
El menor, como persona en proceso de desarrollo, precisa del apoyo de las instituciones. Este apoyo debe fundamentarse en la consideración del mismo como sujeto de derechos y deberes.
Concebimos al menor como un adolescente que presenta una serie de problemas que dificultan su desarrollo integral y que generan conflictos con la sociedad y que presenta un grado variable de desestructuración en su personalidad.
La sociedad no siempre se comporta de forma responsable ante los menores, las imágenes y modelos que les ofrece y los valores humanos que les inculca no siempre son los más adecuados.
En este contexto que SIAD desarrolla distintos programas dirigidos: al refuerzo educativo en niņos, adolescentes y jovenes en situaciones de especial riesgo.
.- Prevención en Dp. con adolescentes y jovenes en contextos familiares

